Un lingüista en la empresa
Claudio Araya
9 de enero de 2024

Cuando alguien se entera de que una persona es lingüista se activan una serie de prejuicios. Parten suponiendo que se trata de una especie de policía que vela por el cumplimiento de las normas y se pasa el día imponiendo sanciones a quienes transgreden el bien decir. Algunos enunciados típicos que escuchan los lingüistas en reuniones sociales pueden ser los siguientes: “¿Está bien dicho x? ¿Cómo se dice y? ¡Usted debe hablar muy bien, ah!
Esta es una mirada normativa o prescriptiva de la tarea del lingüista. En realidad, al lingüista le interesan todas las manifestaciones lingüísticas para entender, interpretar y explicar cómo funciona la lengua. No antepone (o intenta no hacerlo) significados sociales positivos o negativos asignados a ciertas maneras de decir.
Otra cuestión tiene que ver con las razones por las cuales una empresa tecnológica incluye en su equipo a un lingüista. La formación de un lingüista y su especialización puede ser muy variada, si se considera las distintas subdisciplinas y los niveles lingüísticos. Sin embargo, quien dispone de esos conocimientos puede apoyar diversas tareas de esas empresas o de cualquier organización, pues en todas estas circulan textos orales y escritos. A fin de cuentas, es en el texto donde se organiza la lengua y es en el discurso en que se pone en funcionamiento en la actividad social.
En el caso puntual de las empresas tecnológicas, los conocimientos lingüísticos pueden aportar a los modelos de lenguaje de la Inteligencia Artificial. Puede contribuir en el diseño e implementación de sistemas de automatización para la lectura de textos corporativos. Puede levantar un repertorio léxico característico de un rubro empresarial. Puede reconocer los rasgos típicos de los textos que se emplean en las empresas y organizaciones para, posteriormente, gestionar resoluciones para los usuarios o clientes. Puede configurar diálogos entre máquinas con distintos tipos de hablantes, por ejemplo, según ciertos rasgos dialectales.
Son variadas las funciones de apoyo de los lingüistas. Solo pensemos en cuántos problemas, malos entendidos, infortunios se producen en las empresas a partir de documentos, mensajes, textos de diverso tipo. Solo pensemos en cuánto impactan estos problemas en la relación entre personas de la misma compañía o entre la empresa y sus clientes. Pensemos en cuánto impacta esto último en la fidelización. Ni hablar de cómo un lingüista puede apoyar labores de marketing y difusión, sobre todo si su especialización se orienta hacia el discurso público y la comunicación persuasiva. Imaginen la contribución que pueda hacer un copywriter lingüista. Aunque sepamos que el uso persuasivo de la lengua tiene mala fama desde los sofistas. Saquémonos también este otro prejuicio.
Un lingüista en la empresa was originally published in Openagents on Medium, where people are continuing the conversation by highlighting and responding to this story.