Si tu cliente está insatisfecho, te arrepentirás
Claudio Araya
8 de enero de 2025

Muchas veces, cuando un cliente no queda satisfecho, siente que lo han engañado. Y ese “engaño” no se puede dejar pasar, porque las consecuencias de no hacer nada pueden ser graves. Podrías arrepentirte. Si no solucionamos la insatisfacción de un cliente que se siente traicionado, rompemos un compromiso implícito, se pierde la confianza y eso puede llevarnos a perderlo para siempre. Además, ese descontento no solo implica que el cliente se vaya; también puede generar malas referencias y hasta una “antipublicidad” que dañe la reputación de nuestra marca. Es como dispararse en los pies.
Por lo general, el descontento del cliente termina en un reclamo. Si ese reclamo no se maneja bien, el problema puede escalar rápidamente, sobre todo si no contamos con un sistema de gestión ágil y eficiente que mantenga al cliente informado en todo momento. En este tipo de situaciones, es clave manejar la crisis como una prioridad. No basta con responder rápido al principio, hay que asegurarse de resolver el problema de verdad, porque muchas veces la gestión queda a medias y eso no es suficiente. Responder es necesario, pero no suficiente (revisa https://www.openagents.io/blog/Responder_no_es_lo_mismo_que_solucionar).
Las causas del descontento pueden ser varias: problemas con la compra, los métodos de pago, el producto o servicio, la entrega o la atención postventa. Pero, al final, lo que realmente está en juego es la imagen de la marca.
Un ejemplo famoso de lo que puede provocar la insatisfacción de los clientes es el caso de “Dell Hell”. Todo empezó cuando un cliente de Dell tuvo problemas con su equipo y contactó al soporte técnico. En lugar de recibir una solución, se encontró dando vueltas sin que nadie lo escuchara. Resulta que ese cliente era periodista, así que sabía muy bien cómo usar las herramientas de internet para alzar la voz. Escribió una carta en su blog, titulada “Dear, Mr. Dell”. Y ahí empezó todo. Su publicación destapó una ola de quejas y reclamos de otros clientes que se sentían igual de ignorados. El descontento se volvió viral y dañó seriamente la imagen de la marca.
Además, sabemos -según un estudio desarrollado por McKinsey- que las opiniones de los clientes tienen un impacto directo en las ventas. Esto significa que una mala experiencia no solo afecta la reputación de la empresa, sino que también puede disminuir sus ingresos (ver Skeepers).
Así entonces, lo que empezó como un problema para los clientes se convirtió en un problema gigante para la compañía. Un verdadero infierno para todos. Por eso, si no te ocupas de la insatisfacción de tus clientes, podrías arrepentirte.
Si tu cliente está insatisfecho, te arrepentirás was originally published in OpenAgents on Medium, where people are continuing the conversation by highlighting and responding to this story.